|
comentario del autor: |
HEY, NENA (1) |
2011-08-30 |
| Hey, nena, jamás esperes helada en el andén la llegada del suicidio. Haz que venga a mí el falso arcoiris del desierto o la imposible palabra del deseo infantil, dentro de la flor que rompe arteroesclerótica. Hey, nena, entra en el festín y acompaña a mis antepasados en el banquete grotesco de nuestro bautismo. Engulle alegre cuanto te ofrezco a manos vacías, enmudecido y desde tan lejos. No deberías quedarte ahí, esperando helada en el andén la llegada del suicidio. Vamos, nena, levántate y duerme. |
|
|
| enviar opiniones al autor | |
|
|
comentario del autor: |
HEY, NENA (2) |
2011-08-30 |
| Una bandada de cuervos hurtó la poesía escondida en el jardín, a cuyo lado hemos visto crecer el silencio y la tristeza. Hubo canciones que adormecieron a las niñas adolescentes de mi recuerdo plateado y tibio. Hubo flautas y clavicémbalos para confundir las embestidas ardorosas de aquella juventud escuálida y escondida entre arbustos y mentiras innecesarias. Hubo sal y hubo caldos almibarados... Y una orquesta de nueve mil músicos austrohúngaros se llevó consigo la disciplina, el aplauso y el orgullo, para dejar a nuestra disposición el sinsentido o simplemente el despiste de la existencia, a secas. |
|
|
| enviar opiniones al autor | |
|
|
comentario del autor: |
HEY, NENA (3) |
2011-08-30 |
| Hey, nena, jamás esperes helada en el andén la llegada del suicidio. Los bellos durmientes en la torre aguardan tu presencia y, quién sabe, tu palabra de ayer. Tampoco mires atrás en la huida imperiosa de tu enloquecida edad. Vamos, nena, levántate y corre. |
|
|
| enviar opiniones al autor | |
|
|
comentario del autor: |
HEY, NENA (4) |
2011-08-30 |
| Y canta, nena, canta... |
|
|
| enviar opiniones al autor | |
|
|
comentario del autor: |
LAS OREJAS DE BURRO |
2011-02-01 |
| Dice el valeroso soldado Swejk que no sólo hay que ser bobo sino parecerlo. Los escritores de hoy en día, salvo anónimas excepciones y rarísimos ectoplasmas, son hijos de la literatura industrial que presintiera Flaubert siglo y medio atrás, como siempre certero visionario en su profesión. Para entender el presente de la literatura —y para olvidarlo también— hay que leer en el pasado literario, entre otros a Flaubert. El de Croisset menciona el concepto de literatura industrial en las notas —digamos póstumas— a su inacabada novela "Bouvard et Pecuchet". Esos dos escribientes y supervivientes en un océano de rutina oficinesca y de incomprensión intelectual, se unen precisamente arrastrados por una química que les identifica, aun siendo tan distintos entre sí, y les expulsa de la vida cotidiana, esfera de la que hoy no saben o no quieren, en realidad no les conviene, saber nada los escritores. Los dos personajes de Flaubert aspiran al saber total y para ello aprovechan el golpe de fortuna que les ofrece la inesperada herencia de Bouvard. Se apartan del mundo y con toda la inocencia, ilusos como niños, sueñan con abrazar el conocimiento absoluto, desde las ciencias hasta las religiones, desde la agrimensura hasta la contabilidad, desde la filosofía hasta la poesía, desde un pequeño sueño hasta el amor... Todo. Por lo visto, al tiempo que nace el "bovarismo" nace el "bobismo". Como dos escritores de hoy en día encarnando la nueva burguesía tan complaciente como complacida. Escritores sin texto pero empáticos,sin tiempo, sin lenguaje, sin liturgia ni pasado... Pero histriónicos e higiénicos. Hay que ver lo que son capaces de hacer los novelistas de hoy con tal de no escribir una novela, dijo aproximadamente Eugenio D´Ors en otra época, más moderna, por supuesto. |
Phillipe Petit, funambulista
|
|
|
| enviar opiniones al autor | |
|
|
comentario del autor: |
ESCRIBIR PARA PERDER LAS PLUMAS (I) |
2011-01-19 |
| Somos bípedos desplumados con marcada tendencia al "pompier", porque éste nos permite hoy mostrar, a quienes nos visitan, a la tía Pastora desnuda sobre el tresillo del comedor que hay en casa. Así es como, en mayor o menor medida, vemos las cosas cuando no nos apetece verlas de modo distinto, por mucho que nos recomienden hacerlo.
Las visitas se detienen siempre para observar a la tía Pastora desnuda sobre el tresillo del comedor y seguidamente comentan que el desnudo de la tía Pastora es puro art pompier dentro de un habitáculo inmundo como, según señalan las visitas, parece ser nuestra casa.
Generalmente, las visitas dudan de que la tía Pastora —que sobre el tresillo se muestra desnuda y hasta un poco espléndida, a pesar de su evidente deterioro físico— sea en realidad nuestra tía o, para ser más exactos, nuestra tía abuela o nuestro ancestro reconocible.
Desnuda quiere decir, igualmente, desplumada; desplumada y bípeda, eso quiere decir, en este caso, desnuda. Como sea, toda una dinastía formada por bípedos desplumados, como servidores y todos los nuestros que son suyos por ser de alguien si de alguien es obligado ser siendo nosotros como los suyos siempre para servirles y a los pies de ustedes... Al igual que nuestros predecesores, nosotros y quienes nos confunden.
Total, olvidados. |
|
|
| enviar opiniones al autor | |
|
|
comentario del autor: |
MARY WOLLSTONECRAFT |
2011-01-12 |
| Mary Wollstonecraft fue una precursora en las vindicaciones sociales de las mujeres. Pero la Wollstonecraft murió víctima de lo que tan sólo una mujer puede llegar a ser víctima: el alumbramiento. Podría decirse que murió por ser mujer. Alumbró a la última de sus hijas, Mary, y enfermó debido a una infección de placenta que a la semana apagó su vida. La pequeña Mary buscaría al final el cobijo de aquella madre que se fue cuando ella llegó, compartiendo su tumba. Entretanto, la joven Mary admiró a un padre filósofo y a un esposo náufrago y poeta. Mary Shelley vivió al borde de la ilusión entre las brumas cambiantes de la libertad: placer y purga, amor y engaño, sueño y realidad... |
|
|
| enviar opiniones al autor | |
|
|